De cancha en cancha

Jorge Contreras, hijo de Pedro Contreras y Verónica Lira, es el cuarto de un total de siete hermanos. Su padre se dedicó de forma amateur a la práctica del fútbol durante muchos años, y traspasó su pasión a varios de sus retoños, siendo Jorge quien alcanzara los mayores logros profesionales de esta disciplina.

Desde pequeño demostró grandes habilidades en el deporte, destacándose en tenis de mesa, básquetbol, hándbol y tenis. Pero a la edad de catorce años su convicción se aferraría con vigor en el fútbol, intentando en repetidas oportunidades ser seleccionado en Universidad Católica, son obtener recepción. A pesar de ello, la constancia y perseverancia no abandonaron su espíritu de joven soñador y logra ser incluido, a la edad de dieciséis años, en el plantel juvenil de Palestino.

Una vez terminado Cuarto Medio, se dedica de lleno a esta actividad, siguiendo un camino nutrido de experiencia, conocimiento y talento a través de numerosos equipos.

       

En 1983 emigra a España, donde forma parte del plantel de Las Palmas –ciudad donde es una verdadero héroe- y logra campeonar en la Segunda División y convirtiéndose en el segundo goleador del torneo. Tras su retorno en 1989, ingresa al Club Deportivo Universidad Católica, consolidando su posición de mediocampista y obteniendo la preciada Copa Chile en 1992. Un año más tarde llega a Colo Colo, donde conquista el campeonato de esa temporada y recibe el premio al mejor jugador del certamen.

Se arraiga también en México, en 1994, jugando por el Club Tampico Madero, hasta 1995, año donde se incorpora a Deportes Concepción. Al año siguiente pasa por Santiago Wanders y, finalmente, regresa a sus raíces en Palestino en 1998, el club que lo viera nacer, hasta su retiro definitivo.

La Selección Nacional de Chile tampoco rehuyó sus tremendas capacidades. Formó parte del equipo de 1991, que ganara el tercer lugar en la Copa América disputada en nuestro país. También fue parte del proceso de clasificatorias rumbo al Mundial de Francia de 1998, luego de diez años de ausencia de Chile en esta competición.

Tras su retiro oficial, el Coke, como es popularmente conocido, dedica su tiempo a formar parte del cuerpo técnico en varios clubes e, incluyo, llega a transformarse en el propio Director Técnico en algunos de ellos, tales como la Sub 16 de Católica, el primer equipo de Unión La Calera, Puerto Montt, jefe técnico en Barnechea y, actualmente, dirigiendo a Deportes Iberia en Los Ángeles.

   

Su actual esposa, Andella Candelori, más sus cinco hijos, Jorge, Sebastián, Fabrizzio, Franco y Angella, sin duda han conformado un respaldo fundamental para su carrera deportiva, no sólo entregándole su comprensión y cariño incondicional, sino también acompañándolo a la mayoría de los lugares donde tuvo que vivir.

Jorge Coke Contreras agradece a la vida. El fútbol, como herramienta y plataforma de superación, le permitió expandir su mente hacia metas impensadas, recorrer diversas culturas y empaparse de rincones inigualables del mundo. Pero, más esencial todavía, el privilegio de realizarse como persona llevando a cabo la profesión que eligió y que tanto ha querido desde su infancia.

Durante el mes de mayo nos representó admirablemente en Calama, como profesor en las capacitaciones de fútbol impartidas por Codelco, Comdes y nuestra entidad. Tanto en sus charlas como en la realización práctica, logró capturar el interés de los asistentes e incentivar una enérgica participación de cada uno de ellos, no sólo por su figura representativa e icónica, sino por su gustosa cercanía y sencillez. Una aportación de primer nivel que a nadie dejó indiferente y que, como consecuencia de encontrar un amor en común, no cabe dudas de que permanecerá en sus retinas por el resto de sus días.