Dos cantan mejor que Uno

Los hermanos Agustín y Matías Cortés, de diez y ocho años, respectivamente, nunca dejan de asistir a la Escuela de Fútbol propulsada por SQM y nuestra entidad en la ciudad de Tocopilla. Su abuela materna, Juanita Figueroa, se ha convertido en una fiel compañera de sus nietos para incentivarlos en materia deportiva. Siendo durante toda su vida profesora de Educación Física, traslada a los niños hasta las canchas para que puedan entrenar semana a semana.

El factor deportivo, justamente, ha permitido un impacto positivo en ambos niños desde que comenzaron a realizarlo sistemáticamente y con seriedad en 2018, no sólo en nuestra escuela de fútbol, sino en el Club Arauco, donde participan dentro del mismo equipo en distintos torneos infantiles.

       

En el caso de Agustín, la práctica de esta disciplina le ha permitido dejar de lado su personalidad más bien retraída para volverlo más sociable al rodearse de numerosos compañeros. Comparte entusiasmado el valor del juego, y se alegra de ser parte de un crecimiento humano al lado de su hermano menor. Además, posee grandes habilidades en el área artística, donde se destaca por sus interesantes dibujos y donde también ha desarrollado un gran dominio musical con los instrumentos del clarinete y la quena.

Matías, por su parte, se ha enfocado principalmente en el ámbito científico, demostrando un gusto admirable por las matemáticas. Incluso, sin necesitarlo, habitualmente se quedaba fuera de las horas pedagógicas en su Escuela Gabriela Mistral para presenciar las clases de reforzamiento de esta asignatura de forma voluntaria.

-Me gustaría ser bombero- Nos comenta abiertamente cuando le consultamos acerca de sus sueños.

Los dos tienen excelencia académica. Agustín con promedio 6,8 y Matías con un 6,7. Convirtiéndolos en un orgullo familiar.

Junto al más grande de los hermanos, Camilo Cortés, conforman un grupo de cariño indestructible con inmensas proyecciones.

       

Juanita, su abuela, nos señala:

-Mi esposo siempre se relacionó con el fútbol, siendo goleador en varias versiones de los campeonatos en que participó. Karen, mi hija y madre de mis nietos, se apasionó por la práctica del vóleibol durante muchos años, como también mi hijo Luis, que tuvo la oportunidad incluso de viajar al extranjero para competir en esta disciplina- Finaliza.

Los antecedentes abundan. En las venas corre la mima sangre gladiadora que los impulsa a correr y brincar de un lado a otro en busca del balón.

Los hermanos Cortés se han robado la película de las batallas plasmadas en historia con fuerte contenido nortino y, probablemente sin esperarlo, emergen como un ejemplo supremo de precoz talento.

Un regalo para toda la sociedad chilena y una mirada eminente hacia un mejor futuro.