El mejor Compañero

Javier Arias Galaz este año comienza a cursar Octavo Básico en el Instituto Chacabuco de Colina con un promedio académico de 6,3. Desde comienzos de enero forma parte de la selección postulante de fútbol para viajar a Irlanda del Norte y representar a Chile en la SuperCupNI 2020, programa que llevamos adelante en alianza con la Corporación de Deporte y la Municipalidad de Colina.

Juega como lateral y sus entrenadores, dirigidos por Mario Lepe, aseguran que es un joven muy comprometido con las prácticas deportivas que se llevan a cabo tres veces por semana en las canchas de la Municipalidad de Colina. Nos comentan que es un gran compañero que ejemplifica el valor de la amistad y el respeto por sus semejantes. Misma apreciación que sostienen sus educadores en la escuela, quienes incluso han entregado sus felicitaciones a su mamá, Yenifer Galaz, por su destacado desempeño como estudiante dentro y fuera de las aulas.

       

-Nunca imaginé que me citaban para comentarme algo así. – Nos señala Yenifer- Casi siempre llaman a los apoderados para comunicar situaciones negativas de los alumnos; sin embargo, lo hicieron para comunicarme acerca de un muy positivo comportamiento de mi hijo en la vida diaria del establecimiento, informándome que siempre estaba presto para ayudar a los más necesitados en diferentes áreas, incluso hasta el punto de contener y proteger a aquellos alumnos que sufrían de bullying- Culmina con un evidente tono de alegría.

Javier prefiere, sin dudarlo, realizar actividades al aire libre que pasar el tiempo encerrado en los videojuegos. Toma su bicicleta y se larga a explorar los cerros de Santa Marta de Liray. También le gusta mucho nadar, y hace algunos años, cuando aún estudiaba en el Colegio Desireé, participaba activamente en la rama de atletismo.

El fútbol es su deporte predilecto, comenzó a practicarlo desde los cuatro años de edad en la Escuela de la Universidad Católica, lo que le permitió, desde muy pequeño, adquirir el sentido del esfuerzo y la responsabilidad. Posteriormente se trasladó a la Escuela de fútbol de la Universidad de Chile en La Reina, donde continuaría perfeccionándose como jugador hasta los nueve años, donde formaría parte de la Escuela de Fútbol de Santa Elena.

   

A partir de los 10 años únicamente se dedicaría, deportivamente, a representar a sus centros educacionales: Colegio Desireé e Instituto Chacabuco, hasta el día de hoy.

Con un carácter admirablemente equilibrado, Javier considera que sería un sueño viajar a Europa llevando el nombre de nuestro país, pero que de todos modos siente un enorme agradecimiento por el sólo hecho de tener la oportunidad de ser incluido en esta etapa previa y aprender cosas nuevas. Ganar aún más experiencia, específicamente refiriéndose a la exigencia del cuerpo técnico.

-Me gusta ser exigido.-Asegura- Porque siempre todos podemos entregar algo más…

Lleno de actitud, como desde sus ciclos iniciales de vida, para librar la siguiente batalla.