Juegos de Vida: «Bailarinas Acuáticas»

Giros, volteretas, ritmo, pausas, velocidad, repeticiones, bajo y sobre la superficie, al tiempo que la música marca la pauta de fondo.

Durante el período 2015-2016, en conjunto con la Corporación de Deportes de Colina, llevamos a cabo semanalmente talleres de nado sincronizado para niñas menores de catorce años en el Gimnasio Municipal de la misma comuna. Dirigidas por la profesora Elizabeth Rivera, varias de ellas llegaron a las actividades sin siquiera saber flotar en el agua.

Ejercicios guiados por profesora Elizabeth Rivera.    Nado sincronizado tomándose piscina temperada de Colina.

El desafió se cobró en letras mayúsculas. Con los ingredientes de la perseverancia y la paciencia, la participación de estas pequeñas novatas se hizo cada vez más progresiva y prolija, aprendiendo no sólo a mantener su cuerpo sobre la superficie, sino a ejecutar una serie de piruetas complejas bajo un orden de resistencia y coordinación.

Se familiarizaron tanto con el juego desplegado en un hábitat desconocido, que llegaron incluso a representar a Colina asistiendo a diferentes competiciones nacionales en sus respectivas categorías, tales como la Coppa Piccolina, efectuada en el Estadio Italiano, y el Campeonato Nacional de Nado Sincronizado, desarrollado en la pileta del Estadio Nacional en Ñuñoa.

Su desempeño resultó admirable, siendo todo un mérito recibir algunos galardones al tener en frente grupos de nadadoras mucho más experimentadas que ellas. Pero, por sobretodo, demostrando ante la comunidad, sus amigos y familias, el crecimiento deportivo notable que las condujo hasta la excelencia  desde un desconocimiento casi absoluto.

Nadadoras de Colina en Coppa Piccolina.    Nadadoras de Colina en Campeonato Nacional de Nado Sincronizado.

Esta disciplina puede que sea una de las menos abordadas por el qué hacer chileno, y para ellas reivindicar su importante papel, su indiscutible dificultad física, su enorme exigencia mental y su elaborada belleza estética, significó el mayor de los premios.

Cuál corceles marinos vestidos de sirena, las bailarinas acuáticas salpican gotas hacia todas las direcciones, la canción no deja de retumbar las paredes del lugar, sincronizan sus refinados movimientos con la memoria altamente concentrada, se hunden en el misterio de las corrientes artísticas arrugadas por las olas y emergen otra vez a flote para exaltar el acorde final de su estupenda obra.

El público, en tanto, no deja de aplaudir.