Juegos de Vida: “Con esta profe Jugamos Todos”

Actualmente, en el programa Jugamos Todos, que se desarrolla en nueve establecimientos educacionales de distintas regiones de Chile, contamos con la dirigencia de nuestra única monitora mujer, Daniela Adrián Morales, quien desempeña estas funciones en la Escuela María Angélica Elizondo de Mejillones, cuyas actividades son impartidas gracias al esfuerzo colaborativo entre el municipio local, Minera Escondida y Ganamos Todos.

Oriunda de la ciudad de Antofagasta, Daniela se traslada día a día hasta territorio mejillonino para llevar a cabo los recreos entretenidos. Allí, conjuntamente, trabaja también como profesora de Educación Física. De hecho, durante tres versiones de la Copa ciudad de Mejillones, asistió los partidos de la categoría femenina como árbitro oficial del certamen.

Daniela realizando programa Jugamos Todos, Mejillones 2019.    Daniela junto a su familia.

Comenzó a interesarse en el deporte iniciando su Enseñanza Media en el colegio Lois Hart de Antofagasta, producto de la llegada de una nueva profesora que realizaba  sus clases de forma mucho más didáctica y acabada, capacitando a sus alumnos dentro de variadas disciplinas deportivas. Sintiendo una fuerte atracción por todas ellas, sería más tarde, durante su período universitario, cuando practicaría de manera más específica la gimnasia artística, en la academia de gimnasia de la Universidad de Antofagasta, mientras estudiaba Pedagogía en Educación Física.

Desde joven mostraba señales de su gran interés por relacionarse con niños e intervenir su formación como personas, ejecutando juegos recreativos para las alumnas de cursos más pequeños, a través de su gestión como miembro del Centro de Alumnos.

Daniela junto a su hermana Carolina cuando niñas.    Matrimonio de Daniela y Fernando, Antofagasta 2019.    Daniela y Fernando en su luna de miel en República Dominicana, 2019.

Hoy, este importante rol lo desarrolla de forma profesional, permitiéndole presenciar desde cerca los múltiples cambios que se han generado dentro de su comunidad escolar pues, según sus propias palabras y el testimonio de varios representantes de la escuela, las actividades han facilitado considerablemente la convivencia, casi no existen peleas ni discusiones; además, muchos se han alejado del sedentarismo, prefiriendo participar del juego antes que sentarse a mirar los celulares. Se han familiarizado con el orden de los recreos y han adquirido la capacidad de auto regularse.

Uno de los episodios más relevantes en la vida reciente de Daniela es haber contraído matrimonio el pasado 27 de julio de 2019 con Fernando Tapia, pareja que ha tenido desde hace nueve años y que por fin hoy cuentan con una casa propia pero, más transcendental aún, concretando serios planes de dar el siguiente paso: tener un hijo.

-Daniela me ha aportado mucho personalmente.-Nos comenta el propio Fernando- Ella tiene la habilidad de afrontar situaciones que a mí me cuestan mucho. Lo que más me gusta es compartir juntos, – prosigue- son nuestras risas, que se convierten en momentos únicos. Definitivamente es la compañera ideal para cumplir mis sueños.