Juegos de Vida: “Que no deje de dar bote…”

Tuvimos la mejor de las compañías. En las últimas semanas del año 2018, mientras realizábamos las ceremonias de cierre de las ligas de futsal de Mejillones y Tocopilla y del programa Jugamos Todos en Antofagasta, los connotados basquetbolistas Patricio Briones y Robert Blackwell visitaron, junto a nosotros, diferentes establecimientos educacionales de la región, entregando charlas motivacionales y desarrollando una jornada de talleres prácticos de su disciplina, el básquetbol.

Su despampanante estatura (ambos miden sobre los dos metros) llamaba la atención de la comunidad. En las calles, inclusive, les solicitaban fotos al pasar por el lado. No existió un solo lugar donde su presencia no tuviera una gran notoriedad. Pero, junto con su particular tamaño, llamaron profundamente la atención por su acogedora empatía, su buena voluntad y su calor humano. No sólo los niños y adolescentes que se empaparon de sus conocimientos lograron disfrutar de esta grandiosa oportunidad de poder ser instruidos por representantes del más alto nivel profesional, sino también los adultos, presentes en representación de los apoderados, el cuerpo docente y nuestras empresas y municipalidades asociadas.

Clínicas de básquetbol por el norte de Chile 2018.

Por esas mismas fechas llegamos hasta Calama, donde ambos profesores aprovecharon la instancia del campeonato de básquetbol organizado por Coldelco y Comdes para realizar, al igual que en las ciudades anteriores, un acercamiento de su impecable trabajo con los jóvenes deportistas; entregándoles contenidos de técnica y concentración, indispensables para el entrenamiento de esta popular disciplina, junto con palabras de fuerza y estimulación.

Las jornadas estuvieron marcadas por el despertar de una mayor conciencia en las mentes y cuerpos de sus participantes novatos y aficionados. Para nadie resultó indiferente la mano puesta por esta divertida intervención deportiva.

Y al finalizar el día, cuando pensábamos que ya nada más podría sorprendernos, Patricio y Robert, omitiendo cualquier reflejo de cansancio, le demostraron a nuestro equipo de labores el inagotable ímpetu que remueve sus personalidades al prolongar conversaciones hasta elevadas horas de la noche, evaluando el positivo resultado de las actividades, recordando a los personajes más destacados, bromeando y riendo, cantando y sumando, además, nuevas iniciativas para mejorar la calidad de las clínicas impartidas.

Dejando la puerta abierta para regresar, cuantas veces sea necesario, a distintos escenarios de nuestro país para arengar la espesa llama de su servicio en el juego.